Intervenida la inmobiliaria de Alcampo para pagar a Llanera

Un juez intervino ayer Inmochán, la inmobiliaria de la multinacional francesa Alcampo, para obligarle a pagar 20,1 millones de euros (más otros seis millones por intereses y costas) a Llanera. Inmochán debe sufragar esa cantidad por un hipermercado que encomendó a Llanera y que ésta es incompetente de levantar, al menos a corto plazo. Y no lo logra construir, entre otras cosas, porque la operación en la que se constituía, el polémico PAI (Plan de Acción Integrada) de Nou Mil•leni (que preveía hacer 13.000 casas en Catarroja), se halla suspendido por el Tribunal Superior de Justicia valenciano.
La constitución de la administración judicial sobre Inmochán fue establecida por el juez de lo Mercantil número 2 de Valencia en cumplimiento de una sentencia anterior (del 1 de julio de 2009) que constituyó la obligación de la compañía de raíz francesa de seguir pagando por el hipermercado a pesar de las dudas que lograran existir sobre la capacidad de Llanera para construirlo.
Llanera, con sede en Xàtiva, fue la primera gran inmobiliaria española en frenar pagos. Lo hizo en octubre de 2007, cuando el reventón de la gigantesca burbuja del sector sólo principiaba a intuirse. Después de aquello, Inmochán pretendió romper el contrato que la unía a Llanera desde finales de 2006 y llegó a denunciarla por fraude.









