
Hay guerras que no se acaban nunca. Y cuando eres comentarista de un programa de cotilleos y te creas bastantes batallas con las que lidiar, es normal que en alguna salgas perjudicado. El odio que existe entre Kiko Hernández y Pepe Herrero, ganador por partida doble de Gran Hermano, todavía da de qué hablar, y aún hoy llena platós. Sobre todo cuando sus argumentos se basan en decir los trapos sucios del otro: eso siempre provoca morbo y levanta polémica.
Kiko Hernández empezó la guerra contando hace tiempo que Pepe tenía un prostíbulo. Y además, por si eso no fuera ya poco comentario, también dijo que su relación con Ainhoa no era para nada un nido de rosas. Pepe se llevaba comiendo la acusación hace tiempo, y no vio mejor manera de “defenderse” de las acusaciones que bajando al mismo nivel que el colaborador, y acusándole a él de haber hecho cosas poco decentes para poder estar trabajando hoy por hoy en Sálvame. La cuestión es que no se lo dijo directamente, sino que se dirigió a él a través de una carta. Y claro, tuvo que ir a La Noria a explicar lo que ponía en ella (que si lo dices todo, después no te llaman de los bolos y no cobras, obvio está).
“¿Hay un jardinero que le riega el trasero a Kiko Hernández?”, le preguntó directamente María Patiño a Pepe, a lo que él respondió que “solo he hablado de jardinería, tendrá un señor que le da el grifo”. Lo que exactamente decía Pepe en su carta es que Kiko realiza favores sexuales para trabajar en televisión.
Lo que quiso dejar entrever es que tiene relaciones con un directivo de la cadena para conservar su silla cada tarde en el programa de Jorge Javier Vázquez.
Llevo mucho tiempo aguantando piedras. Kiko me acusa de que tengo un prostíbulo del que no tenía ni idea. La noticia desaparece. Y la última vez que me atacaron, me tocaron a Ainhoa. (…) Comprendo que a un efebo del ente televisivo como tú le cueste entender lo que hace Ainhoa conmigo. Tú jamás descenderías a esos niveles carnales que al resto de los mortales nos explicaron en el colegio con la teoría de papá, mamá y la semillita. (…) A ti, pirata, hace tiempo que la semillita te la plantan en tu jardín trasero y te la riegan casi a diario. - Pepe Herrero
Pepe dice que lo único que ha hecho con su carta es devolverle la “pelota de pin-pon a un tío que lleva lanzando cañonazos a diestro y siniestro”. Eso sí, no es que en la carta tire la pelota de manera directa, sino que es más bien un “aviso para navegantes”. Patiño le acusó de no ser nada claro, y Pepe subo escaquearse del tema con su don de palabra.
Eso sí, para evitar grandes polémicas y enemistades en el sector homosexual, Pepe pidió perdón por si alguien se había sentido ofendido con sus comentarios. No era su intención. Lo único que quería con ese comentario es hacerle daño a alguien que le ha hecho mucho daño a él. Y todo esto viene ahora por la entrevista que le hicieron a Kiko en la revista “Qué me dices!”, donde pone en duda su relación con Ainhoa y se recochinea porque él ha conseguido trabajar en televisión mientras que su enemigo Pepe se ha quedado con las ganas.
No te imaginas la alegría que me llevé cuando al abrir el Que me dices! descubrí en sus páginas interiores que te habías tomado la molestia de dedicarme unas líneas. Lágrimas de emoción incontrolable afloraron en mis ojos, mi visión se enturbió mientras contemplaba extasiado todas las fotitos que rodean cual celestial marco de tu doble página. - Pepe Herrero
Pepe, además de hacer hincapié en los rumores de homosexualidad que desde hace tiempo rondan alrededor de la figura de Kiko, quiso recordar comentarios que otros han hecho sobre él (claro, es más fácil decirlo así que a la cara…) como: es “el hijo de puta más grande más grande que han visto” o “cómo es posible que un cateto como él salga en la tele”.
¡Pues claro que no conseguí quedarme en la tele! Para eso hay que ser tan profesional como Kiko Hernández. Si uno preguntara a cualquiera en Telecinco por ti, sin duda lo primero que le dirían es que eres un profesional como la copa de un pino y a partir de ahí una interminable lista de piropos sobre tu persona. (…) ¡Jo! ¡cómo te quieren tus compis! Debe de ser genial saber que si un día las cosas te van mal, habrá colas para ayudarte. Aunque tú, canalla, siempre has tenido colas que te ayuden, ¿eh? ¡Golosón!. - Pepe Herrero
No contento con todo lo que dijo, Pepe también acusó a Kiko de inventarse su cáncer para causar pena y conseguir una silla en A tu Lado. Y ya para rematarlo todo, terminó amenazándole (al igual que hizo su padre, al decirle a Kiko que si se lo encontraba de frente le partiría la cara): “Ten cuidado por dónde vas. De casa al trabajo y del trabajo a casa, caminando rápido y con la cabeza baja, mirando de reojo hacia atrás por los pasillos, que nunca sabes lo que puede estar esperando detrás de cada esquina”.
No hace falta que te preocupes más por mí, bribón. Ignórame, no seas tonto, no soy más que una mosca que ocasionalmente nada en la sopita de Telecinco y cuando el jardinero lea, seguro que me saca asqueado del plato. Pero si quieres bailar, bailamos marinero. Saluditos a ti y al jardinero. - Pepe Herrero
Obviamente Kiko no tardó en contestarle al bi-ganador de Gran Hermano, y ha dicho que le parece lamentable que “se le de voz y tenga un plató de televisión todas las semanas” y que “me parece… no encuentro la palabra, vomitivo, repulsivo, la semillita…”.
Dice que estoy aquí porque tengo un jardinero. ¿Lo hago tan mal que me tengo que acostar con alguien para estar aquí?. - Kiko Hernández
Dice que Pepe le está acusando hasta de prostituto, y que su familia también sufre con esos comentarios. Recuerda que sólo ha hecho una vez broma con lo de su es homosexual o no, saliendo de un armario en Sálvame. Pero nunca se ha declarado al respecto y le parece muy triste que Pepe tenga que usar ese argumento “homófobo” para meterse con él.
¡Qué asco, estamos en el año 2012, y tengo que estar dando explicaciones de con quién me acuesto… Pepe, con quien me da la gana, a ti no te tengo que dar explicaciones, no me las pide mi madre te las voy a dar a ti. - Kiko Hernández
Vía | www.telecinco.es



